Preparación para una cistoscopia
La cistoscopia es uno de los procedimientos más frecuentes en urología. Permite al urólogo observar directamente el interior de la vejiga y la uretra usando un instrumento delgado con cámara llamado cistoscopio. Si su médico le ha ordenado este examen, aquí le explicamos todo lo que necesita saber.
¿Para qué se hace una cistoscopia?
El urólogo puede recomendar una cistoscopia para investigar la causa de síntomas como sangre en la orina, infecciones urinarias recurrentes, dificultad para orinar, o dolor pélvico crónico. También se utiliza para vigilancia de tumores vesicales tratados previamente y para evaluar anomalías detectadas en estudios de imagen.
Existen dos tipos según la necesidad:
- Cistoscopia flexible — se realiza con un instrumento delgado y flexible, generalmente con anestesia local. Es la más común para diagnóstico ambulatorio.
- Cistoscopia rígida — utiliza un instrumento más grueso que permite tomar biopsias o realizar procedimientos terapéuticos. Puede requerir sedación o anestesia regional.
Antes del procedimiento
Informe al médico
Comunique todos los medicamentos que toma, especialmente anticoagulantes (warfarina, rivaroxabán, aspirina). El urólogo le indicará si debe suspender alguno.
Antibiótico preventivo
En algunos casos se prescribe un antibiótico antes del procedimiento para reducir el riesgo de infección. Tómelo según la indicación.
Alimentación
Para una cistoscopia flexible con anestesia local, puede comer normalmente. Si requiere sedación, le indicarán ayuno previo de 6 a 8 horas.
Acompañante
Si le administrarán sedación, necesitará que alguien lo acompañe y lo lleve a casa después. Para cistoscopia flexible con anestesia local, puede ir solo.
¿Qué esperar durante el examen?
La cistoscopia flexible ambulatoria generalmente dura entre 5 y 15 minutos. El procedimiento sigue estos pasos:
- Se aplica un gel anestésico local en la uretra y se espera unos minutos para que haga efecto.
- El cistoscopio se introduce lentamente por la uretra. Es normal sentir presión o la necesidad de orinar — no es doloroso.
- Se llena la vejiga con solución estéril para expandirla y permitir una mejor visualización.
- El urólogo examina la uretra, la próstata (en hombres) y toda la superficie interna de la vejiga.
- Si es necesario, se toman pequeñas muestras de tejido (biopsia) para análisis.
- Se retira el instrumento. El procedimiento ha terminado.
La mayoría de los pacientes describen una sensación de presión o incomodidad, no dolor. La anestesia local elimina la molestia principal. La parte que más incomoda suele ser la introducción del cistoscopio — dura menos de un minuto.
Cuidados después del procedimiento
Después de una cistoscopia, es normal experimentar durante las primeras 24 a 48 horas:
- Ardor leve al orinar — disminuye con cada micción. Tome abundante líquido para diluir la orina.
- Orina rosada o con trazas de sangre — normal durante las primeras micciones. Si persiste más de 48 horas o hay coágulos, contacte a su urólogo.
- Urgencia urinaria — la vejiga puede estar irritada y sentirá necesidad de orinar con más frecuencia.
Puede retomar sus actividades normales el mismo día si no le administraron sedación. Evite ejercicio intenso durante 48 horas y tome los medicamentos que le indique su urólogo.
¿Cuándo llamar al médico?
Contacte a su urólogo si después del procedimiento presenta fiebre mayor a 38°C, imposibilidad para orinar, sangrado abundante que no disminuye, o dolor severo que no cede con analgésicos.
¿Le ordenaron una cistoscopia?
Resuelva sus dudas directamente con el especialista antes del procedimiento.
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